La caída en la equidad refleja el impacto de la crisis económica sobre los hogares más vulnerables.
La distribución del ingreso volvió a deteriorarse en la Argentina durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El informe reveló un incremento de la desigualdad respecto del trimestre anterior, con una mayor concentración de los ingresos en los sectores de mayores recursos, en un contexto en el que la economía registró crecimiento, pero sin una mejora homogénea en el poder adquisitivo de la población.
Según las estadísticas oficiales, el 10% de la población con mayores ingresos concentró el 33,5% del ingreso total generado en el país y percibió un ingreso promedio mensual per cápita de 2.435.937 pesos. En el extremo opuesto, el decil de menores ingresos reunió apenas el 1,8% del total, con un promedio de 130.550 pesos por persona. De esta manera, la brecha entre ambos sectores se amplió hasta alcanzar una relación cercana a 15 veces.
El relevamiento también mostró un retroceso en los indicadores que miden la equidad distributiva. La evolución refleja que, pese a la desaceleración de la inflación y a la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos, los beneficios del crecimiento económico no se distribuyeron de manera uniforme entre los distintos estratos sociales, profundizando las diferencias entre los hogares de mayores y menores ingresos.
Ocho de cada diez comercios apelaron a descuentos y cuotas para sostener la demanda, mientras los consumidores privilegiaron productos de bajo costo y ofertas.
Las ventas externas superaron por primera vez los USD 9.500 millones en un solo mes y el saldo comercial fue el más alto de la historia, impulsado por un salto de 167,1% en los envíos de combustibles y energía al exterior