El tenista español se impuso al serbio por 3-1 (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5). Se convirtió en el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slams con solo 22 años.
Australia ya tiene un nuevo rey y se llama Carlos Alcaraz. El único grande que le faltaba en su haber ya está en posesión del español.
Alcaraz y Djokovic llegaban a la final del Open de Australia con distintas historias. El español con intención de conquistar por primera vez el título de Melbourne, el único Grand Slam que le falta en su palmarés. El serbio, por su parte, con el objetivo de seguir ampliando su leyenda en el torneo.
El tenista español se impuso al serbio por 3-1 (2-6, 6-2, 6-3 y 7-5) y se convirtió en el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slams con solo 22 años.
Cada año, la Casa Blanca recibe a distintos equipos campeones en diversas disciplinas profesionales y universitarias, y este evento se encuadra en esa costumbre de la administración Trump durante su segundo mandato.